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viernes, 24 de julio de 2015

Extranjeros en el Bayern de Munich



Hoy voy a comentar una noticia que también tiene relación con lo que planteo en mis libros (enlace aquí). Se trata de una noticia que he visto publicada esta semana en varios medios. Ottmar Hitzfeld, un personaje importante en el mundo del fútbol, ha hecho unas declaraciones a una revista alemana en las que dice, literalmente: “El Bayern de Munich tiene que tener cuidado en no fichar demasiados jugadores extranjeros”. Y también: “Los bávaros tienen que tener cuidado de que el alemán siga siendo el idioma principal y que no empiece a hablarse sólo en español”. Declaraciones que me parecen sorprendentes, por un lado, examinando la situación real en el club, y por otro, examinando el curriculum de este personaje.

De modo que examinemos, en primer lugar, los peligros que acechan al vestuario del Bayern. Hace ya dos años que el entrenador “español” Josep Guardiola se hizo cargo del equipo. Lo de las comillas rodeando la palabra español, especialmente en estos días, es muy oportuno, ya que Guardiola va a ser candidato a las elecciones catalanas por una formación independentista. En cualquier caso, desde el día de su presentación como entrenador, Guardiola se ha dirigido a los medios en alemán, y es de suponer que lo haga así habitualmente con la mayoría de su plantilla. A día de hoy, tras dos temporadas completas en su puesto, el Bayern de Munich tiene en plantilla únicamente a 4 jugadores españoles, y un chileno –que en su día pasó 4 años en Alemania-. En el otro lado, tenemos a 12 jugadores alemanes, y a varios vecinos: un austríaco –cuyo idioma es el alemán-, un holandés y un polaco –que llevan 6 y 5 años en Alemania, respectivamente, y lo normal es que ya conozcan la lengua-. De modo que la diferencia es tan apabullante, que cuesta creer que alguien en su sano juicio pueda temer que en el vestuario del Bayern “empiece a hablarse sólo en español”.

Sobre esto del juicio, habría que detenerse un poco en Hitzfeld, que es un nombre que quizá suene sólo a algunos. Este señor nació en Alemania, aunque en una localidad fronteriza con Suiza. Por ello, desarrolló su carrera como futbolista en ambos países; jugó tres años en el Stuttgart alemán, y el resto -13 años- en Suiza, donde fue dos veces campeón de liga. La mayoría de ese tiempo en Suiza jugó en equipos de la zona alemana, aunque también lo hizo un par de años en la zona italiana –en Lugano, la ciudad más poblada de dicha zona-. Como entrenador, su experiencia ha sido algo diferente: trabajó con equipos suizos los primeros años, pero luego pasó 14 años entrenando a los dos principales equipos alemanes, Borussia Dortmund y Bayern de Munich, entre los que repartió sus títulos: dos Bundesligas, una Champions y una intercontinental con el Borussia, y cinco Bundesligas, una Champions y una intercontinental con el Bayern. Un curriculum ciertamente brillante, al que hay que unir su última etapa de seis años como seleccionador de Suiza, en la que ha conseguido aumentar el prestigio de dicha selección. En vista de sus declaraciones, me queda claro que su brillantez se limita a lo futbolístico.

Puede admitirse que, como menciona en su entrevista, el Bayern sea un club con cierta tradición. Pero lo que resulta incuestionable es que su aspiración –como la de otra decena de clubes europeos- es la de ser el mejor equipo del mundo. Y para ello, lo razonable es disponer de los mejores jugadores –sean o no alemanes- y los mejores técnicos –a los que aplica lo mismo-. Al menos, suaviza su comentario diciendo que tienen que tener cuidado de no fichar “demasiados jugadores extranjeros”. Sin embargo, en vista de su comentario es fácil pensar que él considera que los que están “ya son demasiados”, y que la cosa ya se está saliendo de madre. Como decía antes, el mundo es muy extenso y aparecen grandes jugadores procedentes de todos los rincones. Pensar que un equipo que quiere ser referente a nivel mundial tenga una gran mayoría de jugadores alemanes suena a algo de otros tiempos, que muchos quieren olvidar.

Por otro lado, con el cuerpo técnico no parece haber tanta preocupación, ya que Guardiola ha llegado acompañado por cuatro ayudantes. Los cuatro son también catalanes, lo cual ya muestra cierta ignorancia en este señor al temer que en el vestuario se hable español, ya que la lengua habitual de estos cuatro técnicos será muy probablemente el catalán –lengua que no conocen ni Xabi Alonso, ni Javi Martínez, ni Arturo Vidal, tres de los cinco jugadores hispanoparlantes-. Además, lo de los entrenadores extranjeros no es algo de ahora: en toda la historia del club ha habido 51 entrenadores, 25 de los cuales no han sido alemanes. Es decir, justamente la mitad. Parece que el director de orquesta no les importa tanto, mientras los músicos sean nacionales.

En fin, el motivo de este artículo ha sido mi sorpresa al comprobar la falta de perspectiva de un hombre que durante toda su vida ha viajado por todo el mundo, ha tenido un éxito incuestionable y supongo que tampoco presenta síntomas de senilidad –tiene ahora 66 años-. Sólo podría entender que sus declaraciones vayan dirigidas a mover la silla del actual técnico, tras sus discretos resultados –esta temporada sólo ha ganado la Bundesliga, cayendo eliminado en semifinales de Champions ambas temporadas-. Hitzfeld es el entrenador con el que el Bayern Munich ha ganado más títulos en toda su historia, de modo que es lógico que tenga canales más directos de acceso al club. Quizá esta entrevista sea una forma de hacerse el interesante, y de mostrarse –sea real o no- identificado con el sentimiento del aficionado medio del Bayern. El tiempo dirá si le veremos pronto dirigiendo de nuevo a su ex equipo.